Condenan a tres antifascistas por agredir a ultraderechistas por motivos ideológicos el 12-O de 2013

Tres de los seis antifascistas acusados ​​de agredir a un grupo de elementos de extrema derecha el 12 de octubre de 2013 fueron condenados a un año y medio de prisión cada uno por tres cargos de lesiones. La novedad de esta sentencia radica en que el juez aplicó la motivación ideológica agravada al condenado a solicitud del fiscal, situación que suele ser castigada con un atentado de extrema derecha. En otras palabras: el juez dictaminó que los antifascistas atacaron a los extremistas de extrema derecha provocados por su aversión ideológica.

Los hechos de esta sentencia acreditan que tras las normales manifestaciones de los partidos de extrema democracia en Montjuic, el 12 de octubre de 2013, estas manifestaciones fueron como la Democracia Nacional, el Franco Español, NPE, APE o la organización antifascista plataforma española España en Marcha, en la que sólo se pueden identificar a los tres condenados, llevó a cabo un “ataque repentino, rápido y poderoso contra el extremista con el propósito de destruir la integridad del cuerpo humano”.

Específicamente, el fallo consideró el rechazo de los antifascistas a los derechos extremos como “el único motivo de ataque”. Para lanzar el ataque, los delincuentes utilizaron ladrillos, piedras, palos de madera, cadenas de hierro y muebles del bar donde ocurrió el ataque, como vasos y botellas. El juez agregó que el agresor les gritó “expresiones despreciables”. “Nazi”, “hijo de puta”, “se ve mal” o “te vamos a matar”.

Esta sentencia incluye prueba escrita e indica el aliciente de la agresión. Además del disgusto ideológico del condenado hacia la víctima, el fotógrafo Jordi Borràs publicó un tuit ”, describió. La figura del imputado en el lugar del incidente ”. “.

Por tanto, el presidente del Juzgado de lo Penal de Barcelona 22 condenó a tres de los seis imputados por tres delitos y no cumplió 18 meses de prisión, y les prohibió acercarse a las víctimas y participar en manifestaciones antifascistas durante cinco años. También impuso una multa de 60 euros a cada condenado durante tres años, y una indemnización a seis víctimas de entre 6.320 y 100 euros.

En cuanto a los otros tres imputados, el juez los absolvió y canceló la prueba de comparecencia para identificar a los que les sometió la Esquadra. El juez sostuvo que las pruebas no eran válidas porque los Morsoss practicaban sin la asistencia de un abogado, lo que infringía el derecho a la defensa del acusado.

Además de abolir la prueba, el juez ha subrayado que es “imposible confirmar” a las tres personas encontradas inocentes en el grupo agresor, porque la identidad de la policía catalana, además de infundada, no se centra en las características físicas, sino en la vestimenta del acusado. “Ropa”, a saber, ropa. “Estas cosas son demasiado comunes, incluso para este tribunal, es difícil identificarlas personalmente”, concluyó la persona robada.

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